Un amor real, que nos haga cruzar la calle de la mano.

Alexander-lex

Imprescindible eres cuando estás de frente, a espaldas, en la nuca o en el ceno de la lejanía. Allá donde orbitan las etrellas que por ser fugaces sólo se saben reír entre ellas.
Soportable eres hasta cuando no rimas, no estás sujeta y sólo nos toca el predicado. Cuando sos textual, bien coqueta, con el vestido un tanto arrugado de la espalda por tanto dársela a quienes no la merecen.
Amables son tus caricias y besos. También lo son el susurro de tu “no sé que me pase” y “por donde me estás pasando hoy”.
Trascendentales son tus no-consecuencias, aunque prefiero coincidir en tus mismos pecados.

Si me pierdo es porque conozco el camino y siempre elijo irme por tus paisajes. Prefiero cruzar la pradera descalzo, con la camisa un tanto desgastada de tanta vuelta, por tanto jaloneo.

Qué hermoso es esto de escribirte como si entendieras lo que escribo…

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Recuérdame en esta fría noche
Deja que el viento toque tu cara desnuda,
recuerda mi tacto
Deja que te acaricie una vez más
Respira
Aquí estoy
Arriba
Puedes verme?
Te hablo desde esta estrella
Que sobré ti se detiene.
Desde aquí aún puedo mirarte.
A pesar de la distancia
Hoy tengo la dicha d verte de nuevo
Sabes?
Aún me gustan tus ojos
Y aún más lo que guardas dentro de ellos.
Detén el llanto
Hoy no es necesario
Mírame
y déjame verte.
Que desde aquí me conformo ya.
Regálame una sonrisa.
Siempre es hermoso volverte a encontrar.
Y si alguna noche me necesitas
Desde aquí espero tus señales.IMG_9685.JPG

El mañana es incierto, en cambio el amor es nuestra única certeza.

El continuo su camino atreves de la calle, se movía lentamente bajo la oscura noche. Con las manos en los bolsillos del sudadero y la mirada perdida. En su interior se reprochaba la cobardía de no haberla besado. Mañana ella partiría porque así ocurre siempre que termina el verano y todos vuelven a casa. Y el amor de esos atardeceres no es más que otro amor de verano para algunos. Pero por fortuna para otros no, y para el tampoco. Al llegar a la puerta de casa no quiso entrar. Se recostó sobre la verja y miro al cielo, un cielo sin luna ni estrellas, un cielo negro y vacío. Cerró los ojos y como un flashback paso su breve amor, su historia inconclusa.  Pensó en voz alta.

-¿y si no siente lo mismo? -.

-¡Inténtalo!-  Dijo una voz grave detrás de él. El amor casi siempre es incierto, pero te aseguro que siempre vale la pena. Lo que sientes hoy muchacho, recuérdalo siempre. No cualquier persona es capaz de regalarte sentimientos tan puros.

¿y si decide no regresar?.

-¿y si decide quedarse? Anda Ella merece saber que le amas, se fiel a tus sentimientos y no te avergüences. La distancia no puede separar las almas, no dejes el amor para mañana,  el mañana es incierto, en cambio el amor es nuestra única certeza.

-¡Gracias Abuelo!……….

Otro día mas.

Ella pensaba en el todos los días por lo menos un instante y al caer la noche otro poco. No pensaba demasiado en su cara, ni en sus rasgos masculinos, ni en su joven cuerpo . Sin embargo pensaba en esos momentos, en que Dios les daba una oportunidad más de encontrarse. Recodaba esa  tardes de otoño, caminando sobre el sendero cubierto de hojas, sin rumbo ni prisas. Conversaban largas horas a lo largo del camino, a el le gustaba bromear y siempre lograba por lo menos dibujarle una sonrisa. Y si la broma era de mal gusto ella lo golpeaba con ternura y reía. Cuando el sol despacio empezaba a ocultarse y la tarde se hacía noche, era hora de volver. Ella lo amaba en silencio, le costaba demasiado plasmar el sentimiento en palabras y más que eso, tenía miedo. Sabía muy bien que todo lo que comienza tarde o temprano termina, y peor aún que la soledad era cargar con un corazón roto. Al llegar a la puerta de casa se pronunciaba la despedida, ella miro sus ojos cafés y el respondió a su mirada,  no pensaba en palabras de despedida. Solo quería amarrarlo en un abrazo  y besarle. Finalmente se acercó despacio a él y poso sus labios en su mejilla.

–Hasta luego. Abrió la puerta de la verja y camino a la entrada de casa.

El continuo su camino al fondo de la calle, ella volteo y miro como se ocultaba en las sombras a cada paso. Hasta que ya no lo vio. Jadeo un suspiro diciendo  –Otro día más sin sus besos.

Usted

Aún no se si la felicidad será eterna
O quizá sea tan solo un breve instante.

El instante cuando encuentro su mirada fija en mi
Sus ojos miel destilando dulzura
Esparcida sobre mi.

Y sus labios acercándose pronunciando un beso
Posado en la mejilla

sus brazos que se aferran a mi espalda
Y los míos atados a su cintura

Ese instante en donde no importa
Nada.

Nada más que Usted.

Admiro seriamente su coraje.

Seré breve en esta carta que le escribo. quizá esta sea la ultima o tal vez mañana sea una mas. Lo cierto es que hoy me dio por escribirle, ya que por recordarla me da casi todos los días. Hace mucho que ya no se mucho de a usted, ni usted a mi. Desde aquel abril 13 cuando decidió partir lejos en busca de su felicidad, esa que yo tanto le desee, sin embargo no era capaz de darle. déjeme decirle que admiro su coraje. y permitame felicitarla por perseguir sus sueños. y haberlos alcanzado.

Se que también usted siempre quiso verme cumplir esos sueños de juventud. Hoy me permito contarle que lo he logrado, mas no ha sido fácil. Mas triste aun, es ver que es tan solo un sueño frustrado, uno mas. En todos mis planes siempre la imagine a mi lado,desde el llanto que traen las tristezas, hasta la mas enérgica alegría. Soñaba ir derrotando imposibles de su mano, celebrando victorias.

Como ya le dije Admiro seriamente su coraje de enfrentarse a sus gigantes y haberlos derrotado, de ver sus sueños cumplidos y llenarse de felicidad.

Yo en cambio soy un cobarde que perdió de vista sus sueños esa mañana de abril en la estación del tren. hasta que se perdieron dentro de ese oscuro túnel. Yo también pude correr por mis sueños y buscarla lo se, mas hoy no me lamento de esa difícil decisión.

usted es feliz y eso me basta.

 

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Primer Amor

Esta tarde calurosa de abril, estaba en mi habitación. Fui hacia el armario en busca de alguna playera. buscando en el revise abajo  Al fondo observe una bolsa de papel grande de esas que envuelven regalos, Era la bolsa donde ella me regalo en mi cumpleaños numero 19 una camisa. La nostalgia pronto se hizo presente al encontrarla. Así que decidí sacarla de ahí, desempolvarla, y la curiosidad de ver que guardaba aun, que otros recuerdos me quedaban de ella (aparte de los que conservo en la memoria). Me senté en la cama y al empezar a revisar. Fui encontrando tarjetas, de todos tipos, materiales, tamaños, colores. En una bolsa plástica se encontraban una pulsera de la teletón cuando fuimos alguna vez, un envoltorio de una espumita de xelapan, que una vez cuando fue a Xela me trajo con tanto cariño. una paleta colorida que ya estaba algo podrida que me trajo en su viaje a Amatitlan y nunca comi por conservarla, Unos envoltorios de chocolates que alguna vez me regalo, y conserve esos envoltorios que muchos llamaran basura, pero para mi su significado es otro. Significan que cuando ella salía siempre me recordaba, me llevaba en su pensamiento como yo la lleve tanto tiempo en el mío. Fue un lindo amor correspondido.

Seguí buscando y no me detuve. me intrigaba saber que mas conservaba aun. Encontré una pequeña caja de cartón en la que dentro de ella guarde sus cartas, las que alguna vez escribió en el colegio pensando en mí, quizá aburrida en clases, su mente divagaba y comenzaba a pensar en mi. O las otras cartas que me escribió en su habitación, por la noche cuando las cosas que realmente importan vienen a nuestras mentes. Cuando podía sincerar sus sentimientos en papel. Un amor pueril, inocente. Donde no había prejuicios, donde nunca pensamos en algún final, donde nunca pensamos el riesgo que significaba volar despiertos. Tantas palabras sinceras saliendo de su corazón a través de sus pequeñas manos cuando escribía. Mas abajo aun. Encontré una bolsita plástica, dentro de ella estaba su foto, con su enorme sonrisa tierna y perfecta, sus ojos risueños. Un dije de medio corazón. Ese que me regalo, y use tanto tiempo como ella. Que al unir las dos mitades formaban un solo corazón. como el que fue el nuestro. Un par de aretes rosas.  Que alguna vez me dio a guardar cuando se recostaba en mi pecho, los dos sentados en esa grada de la casa de enfrente. Encontré sus calentadores, los que me presto  cuando me iba tarde de su casa y no llevaba suéter y los use bajo mi pantalón una vez. Son tantos recuerdos que la traen de vuelta con la más bella alegria.

Luego recordé que en algún lugar de mi habitación guardaba algunas viejas cartas que le escribí tantas veces por tanto tiempo. Estaban dentro de una gaveta de mi escritorio. Dentro de un sobre manila oficio se encontraban inertes, arrugadas y casi olvidadas. Quizá 85 paginas de cuaderno arrancadas, esas cartas que escribí con mi letra a veces ilegible, en mis noches de soledad, cuando la congoja fue mi unica compania.otras que escribi muchas veces con lagrimas en los ojos, luego con los ojos secos, cuando se acabaron las lagrimas que tuve que haber llorado, otras que impolarban perdon por haberte fallado, rogando perdon por herirte.  otras donde me encontre resignado a ese final, cartas que quiza nunca lea.

aqui me encuentro  hoy que los años han pasado, por fin puedo recordarla sin lamentos, sin mas tristezas, con la nostalgia que trae cada amor ausente. Con cariño en cada vivencia que compartimos. Con todo eso que aprendimos el uno del otro y hoy sigue en nosotros. Con la gratitud de habernos entregado completamente a manos llenas mientras el amor duro, por esa dicha de haber volado juntos en cielos lejanos, De haber caído y volver a estar de pie.Con la esperanza de que donde se encuentre ella sea feliz.