El viaje

Para emprender el vuelo
Preparo las alas
Se agitan levemente como diciendo adiós
Desde la cumbre de esta ruina
Pretendo alejarme.

En busca de otro cielo
En busca del olvido
Se agitan cada vez más fuerte
Alargando esta despedida
Como queriendo quedarme
Como queriendo volar.

En busca de nuevos paisajes
En busca de un nuevo horizonte
Por fin me he levantado
De este suelo
Mi deseo
Mi tormento.

El cálido sol me abriga
El viento frío me refresca
Volando viento a favor
A favor de las heridas
A favor de un comienzo.

Las verdes praderas y sus matices
El agua cristalina y su reflejo
Albura de nubes me cobijan
En esta inmensidad que no admite cadenas ni ataduras
Aires de libertad son senderos
Lejos de su ruina
Lejos de mi hogar.

Imagen

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Yo te extraño

Orquídeas y rosas adornan la cripta donde yace tu cuerpo inerte
Hoy en tu cumpleaños del que estas ausente en sexta ocasión.

Yo conservo tu abrazo, tu rostro
Tus historias. Las que solia escuchar una y otra vez
Conservo en mi recuerdo tu mirada cansada
Tu voz y tus silencios
Víctima del tiempo atroz que consumió tu cuerpo
De esa carrera contra reloj
Llamada muerte.

Mi abuela te llora por las noches
Y te extraña por el día
Mi padre sufre en silencio
Pero su mirada aveces lo delata
Y yo. ¡Yo te extraño!.

Somos dos almas unidas por algo mas que sangre
Nos une un amor, amor que nunca muere.

Hoy estas, un día más ausente en esta tierra
Un día más, presente en mi Memoria.

Diciembre 18

Me encontraba jugando boliche con mis amigos de la universidad. Bromeábamos creo que era la despedida de ese año. Salimos de ahí y nos dirigimos hacia un bar de apariencia lujosa, ni siquiera recuerdo su nombre o su ubicación no soy mucho de frecuentar esos sitios. Descendimos de los automóviles y ahí estabas tu y otras amigas tuyas, no sabía que hacías ahí. En fin Te salude con un beso en la Mejía como es de costumbre y un fuerte abrazó fraternal. Entramos al club era de paredes blancas y luces tenues por doquier tomaste mi mano y entramos nos sentamos todos en una mesa grande. Cuando de repente la voz que amenizaba ese sitio dijo: bienvenidos con ustedes el show de Támara. Se apagaron las luces y al fondo se ilumino un escenario y una mujer comenzó a hacer un strip tease. Que carajo es aquí me pregunte, y si era como un prostíbulo. Volví la mirada hacia donde tu estabas, y parecias indignada, desilusionada, tus ojos parecían sollozar, volteaste a verme y tus ojos tristes se encontraron con los míos podía ver claramente el reproche en ellos, volteaste la mirada en un desaire y te levantaste de la mesa a paso ligero con destino hacia la salida, yo hice lo mismo corrí tras de ti. Al alcanzarte tome tu brazo por detrás y tu empujaste violentamente hacía adelanten señal de que te soltara. Te solté y seguí tu camino. Al llegar al automóvil te dije lo siento, no sabía que este lugar se trataba de esto y no se qué haces tu aquí. Dándome la espalda dijiste llévame a casa nada más. Subimos al carro y sin decir ninguna palabra iniciamos el viaje de regreso las calles eran grises y desiertas, tu mirada triste y fija perdida en la ventana mirando sin mirar. Y yo y mi sentimiento de culpa por verte de esa manera por “mi culpa” mientras me preguntaba acaso esto fue una trampa para que pensarás que frecuento estos lugares? Por qué estabas ahí? Qué hacia yo en ese lugar? El interrogatorio en mi cabeza no cesaba y peor aún era no hallar ni una respuesta ni una salida a todo este mundo que se desplomaba sobre mi. Llegamos a tu casa, me parquee apague el motor baje del auto camine hacia tu puerta para abrirla como de costumbre y tu ya caminabas hacia el callejón apresure mi paso para alcanzarte, entramos a tu casa sin decir una sola palabra estaba ahí tu mama y tu abuelo los salude y nos sentamos en el sofá tu en una esquina y yo en la otra.
Rompí el silencio diciendo puedo hablar! Volteaste a verme y ahora tu mirada estaba llena de coraje.

-por que lo hiciste?

-que cosa respondí! – yo no conocía ese lugar, es más tu que me conoces bien sabes que no me gusta frecuentar esos lugares de mucha gente, mis amigos dijeron vamos por un trago y los acompañe, nunca imagine que ese lugar de buena fachada fuera un club nudista. Ahora déjame preguntarte que hacías ahí?

-Eso no importa. respondiste.

-Ahora me doy cuenta lo que haces a
mis espaldas y para mi es triste saberlo.

-hacer que cosa? Respondí indignado. Tu sabes bien que las cosas no son así , sabes que te quiero y que no cambiaría todo lo que significas y vales para mi por algo más. Créeme por favor.

– no lo creo. Dijiste.

Te levantaste del sofá y caminaste hacia tu cuarto, y yo no podía entrar ahí, me quede sentado triste y sin saber que hacer más que esperar. Tocaron a la puerta y eran tus primas, hablamos pero no tenía ganas de hablar con nadie que no fueras tu, luego de muchos minutos saliste de tu cuarto y ya era tarde, me senté en la silla al lado tuyo y no quisiste hablar más conmigo.
Comencé a despedirme de todos los que estaban en tu casa cuando llegue contigo evitaste el beso de despedida , te dije – hasta pronto entonces.

Tu dijiste – esto es un adiós.

Yo dije -un adiós?
Como podemos decirle Adiós tan fácil a lo que hemos compartido, a todos esos momentos que de alguna manera se han anclado a la memoria.

Volvimos a intercambiar miradas y dijiste – estuvimos como 2 veces a punto de serlo todo y nunca sucedió, lo dejamos para después. Y mira lo que ahora es el después. Muchas veces también compartimos días de silencio, al parecer no te he importado lo suficiente.

Intenté tomar tu mano pero no me lo permitiste. Aprecie tu rostro un instante. – siempre he querido todo a tu lado, el tiempo es testigo yo no suelo tomarle importancia a las personas durante largos periodos así como tu no sueles enamorarte fácilmente. Siempre rebusque las palabras que pudieran enamorarte pero quizá jamás acerté, más aún sigo al pie de lucha. Los silencios nunca han sido por orgullo, en cada uno de ellos te he encontrado no se sí tu a mi, y sabes bien que mi intención no ha sido olvidarte, pero no quiero convertirme en una molestia al insistir cuando lo único que quieres es estar sola.
Nuestras miradas se cruzaron en una despedida, y salí por tu puerta. Y desperté.